jueves, 30 de mayo de 2013

Crónica creativa "alimentación"

Crónica creativa pedida en la clase de Seminario país actual, Periodismo 5° semestre.
Palabra clave: Alimentación + asociación con la coyuntura del país. 
calificación obtenida: 6.9 de 7. 

Lazy Town: Sportacus viaja a la gran ciudad

Un domingo Sportacus se encontraba practicando basquetbol con Stefany  y sus amigos en el parque de Lazy Town, luego de ganar contra el equipo de Robbie Rotten, hicieron un pequeño descanso para comer dulces sanos y recuperar energías.

En eso estaban cuando llegó corriendo la señorita Bessie y  alardeando y corriendo en círculos dijo que necesitaba ayuda urgente ya que como el alcalde estaba cuidando su resfrío en casa, debía buscar a un reemplazante que cumpliera con sus compromisos. Sin más que esperar, Sportacus dio un giro de 360° en el aire y le dijo a la señorita Bessie que por hoy había terminada de entrenar y que podía cumplir las obligaciones del alcalde. Saltando todos de alegría, la señorita le acercó a Sportacus una carta de invitación desde La gran ciudad que era para hacer una visita  ilustre al grisáceo Santiago.

3 horas más tarde Sportacus llegó en su globo a Santiago, descendió la escalera y fue a parar a una gran casa blanca en donde lo esperaban muchos niños y una señora con una polera roja que tenía una manzana.

-Hola, soy Sportacus y vengo en representación del alcalde de Lazytown a visitar Santiago.
-Hola, mi nombre es Cecilia y soy la primera dama de la gran ciudad, que gusto tenerte acá.
-el gusto es mío
- Sportacus hoy estamos implementando en Santiago el programa “elige vivir sano” para la comunidad y especialmente los niños, es por eso que con el alcalde de Lazy Town, habías quedado en un acuerdo para que nos hiciera una presentación en Power Point de las actividades deportivas que se hacen en el pueblo con menor índice de sedentarismo.
-Señora Cecilia, yo no venía preparado con una presentación en Power Point para demostrar el deporte de Lazy Town pero puedo hacer una demostración a estos niños que están acá con nosotros y enseñarles unos cuantos consejos para que aprendan a vivir sano.
-no es lo que esperábamos pero está bien.

Es así como Sportacus juntó a los niños de la actividad en un círculo y empezó su clase práctica para los pequeños santiaguinos.

-Niños ¿tomaron desayuno hoy?
- ¡no!
- eso está muy mal, nuestro cuerpo funciona como un auto: si al auto no le pones bencina, el auto no va a funcionar.
- Pero señor Sportacus, yo me comí un Super Ocho antes de venir.
-Muy mal, comer dulces con azúcar es como en vez de poner bencina a tu auto le pusieras aceite de cocina, es decir, no va a funcionar de la manera que debería hacerlo, lo hará a medias y es por eso que deben aprender a comer dulces sanos como: manzanas, plátanos, peras, duraznos, etc.
-yo siempre me como el almuerzo, después una fruta y luego me acuesto toda la tarde a jugar play y estar en facebook, mientras picoteo papitas fritas.
- eso también está mal, siguiendo con el ejemplo del auto, si acumulas y acumulas energía tienes que gastarla de algún modo, es por eso que en vez de pasar todo la tarde jugando play y en facebook podrías juntarte con tus amigos y hacer una pichanga, así estarás gastando lo que consumiste y no se acumulará en tu cuerpo.  

¡Vamos todos arriba!
Y es así como Sportacus empezó a hacer volteretas en el aire y dejó a todos los niños sorprendidos.

-¿saben por qué puedo hacer esto? Me alimento bien, gasto lo que consumo, como dulces sanos y hago actividad física. ¿ a quién le gustaría hacer lo mismo que yo?
- yooooo, gritaron los niños.


Y es así como tanto los niños de Santiago y Cecilia quedaron sorprendidos con Sportacus y se mandó a hacer una campaña de alimentación sana con él como rostro. 


Claudia Kompatzki

miércoles, 22 de mayo de 2013

En este momento

En este momento debería estar fuera de mi cama, pero no tengo razón por la cual salir de aquí.

En este momento amaría estar viajando donde fuera, sólo con una mochila y muchas ganas de conocer.

En este momento estoy de lo más desmotivada con lo que estudio pero mantengo mis planes con las pocas ganas que me quedan.

En este momento debería estar pensando en sentir emociones gratificantes en lugar de pelear con mi padre.

En este momento daría lo que fuera por estar bailando y riendo.

En este momento si me dicen que tengo reservado un pasaje al Tibet (o donde sea) y que debo dejar todo lo que tengo para irme en unas horas, lo hago. (no tengo nada que me importe tanto como para no dejarlo)

En este momento  no tengo nada que me amarre a quedarme acá.

En este momento no tengo dinero y por eso no he salido ni tengo ganas de salir de mi cama.

En este momento me daría lo mismo si pasa un avión sobre mi cabeza, se cae y muero.

En este mismo momento creo que es bueno que se termine "este momento" y haga algo.



Claudia Kompatzki

jueves, 2 de mayo de 2013

5 cosas que deberías saber antes de salir con un Periodista (conmigo)

Este articulo es muy interesante y entretenido, está escrito originalmente por Tom Chambers en la web: Rockomycar.com y traducido al español por los chicos de www.juvenoide.cl .
Espero que les guste, yo moría de risa cada vez que leía una de las 5 cosas, porque en mi caso en particular, es así (soy estudiante de periodismo y ya me encuentro totalmente involucrada en la carrera). 

Entonces, has estado echándole el ojo a ese inteligente y atractivo periodista que tienes suerte de conocer personalmente. Estás intrigado. Tu periodista es inteligente, chistoso y seguro. En tu mente se agolpan visiones de Clark Kent sacándose sus lentes y arrancándose la ropa para revelar un perfectamente tonificado cuerpo en spandex azul que viene a salvarte.
¿Quién te puede culpar? El periodismo es una profesión sexy.
Pero las periodistas no son como las huecas que sueles jotear en un bar. Tampoco son los idiotas por los que las señoritas continúan enamorándose. No, los  periodistas son seres diferentes (y esa es la razón por la cual te sientes atraído por ellos en un primer lugar) y deberías darte cuenta, antes de lanzarte, de que esta no va a ser una de esas relaciones aburridas y fomes a las cuales ya estás acostumbrado.
Acá esta lo que necesitas saber:
1) Podemos darnos cuenta de las cosas: Entiende, nos pagan por indagar, descubrir secretos y escarbar entre tonterías. Podemos notar sutilezas, y lo que piensas que nos estás escondiendo, no estará escondido por mucho.  Seguro, actuaremos sorprendidos cuando eventualmente nos cuentes que participaste en pornografía alemana cuando eras mechón en la U, pero ya lo sabíamos.
Sólo dinos la verdad, podemos manejarlo.
2) En algún punto, tú seras un tema: Quizás en una historia o en una columna de opinión, algún día vas a ser un tema . Supéralo. Considéralo un halago, incluso si es que estamos hablando en contra de ustedes en la prensa.
Piénsalo: Vivimos nuestras vidas escribiendo sobre la vida . Si eres parte de nuestra vida, vamos a escribir sobre ti.
No te enojes cuando  un artículo en contra de tu adoración por Hillary Clinton llega a la página A4. No estamos dirigiendo el artículo hacia ti, personalmente, tu ignorancia fue nuestra inspiración (listo, ¿no te hace eso sentir mejor?)
3) Sí, pensamos que somos más inteligentes que tú: De hecho, lo sabemos. ¿Es eso un golpe para tu ego? Absolutamente, pero esa confianza es la que hace que tu corazón haga bum-bum.
Tenemos un gran conocimiento sobre cómo el mundo funciona. Eso nos hace increíbles conversadores.Podemos ahondar en las complejidades de las leyes de zonificación, la política nacional e internacional , dónde encontrar buenos restaurantes, lo que está sucediendo con la cultura pop , dónde las buenas bandas están tocando y mucho más.
Pero hay desventajas.
Garantizado, cuando tu digas “sale”, automáticamente te diremos “sal”, “sale” no es una palabra. No estamos intentando llamarte tonto , es un hábito. Lo mismo pasará cuando dices “ansioso” cuando intentas decir que estás “impaciente”.
Tenemos un aire arrogante. Acéptalo (eso es lo que te atrajo de nosotros en un primer lugar). No te sorprendas si no nos impresiona cuando dices que “yo también soy escritor”. No, no lo eres. El hecho de que te sientes en un café usando ropa negra mientras garabateas en tu cuaderno no te hace un escritor.
Mira, nos pagan por escribir. Todos los días. Lo que es aún más importante, lo que escribimos importa . Cambia opiniones, afecta decisiones y conecta gente alrededor de todo el mundo.
Nuestras palabras pasan por 3 o 4 malhumorados editores que nos hacen re-escribir  antes de que la edición se imprima y se distribuya por toda la ciudad. No haces eso a menos que tengas confianza, incluso una casi egolatra.
4) No eres menos importante que el trabajo, es sólo que el trabajo es más importante que cualquier otra cosa:  Uno no se convierte en periodista sólo para sentarse en una oficina de 9 a 5 de Lunes a Viernes.
Sí, nos llevamos trabajo a la casa. Si la noticia está pasando, dejaremos cualquier cosa que estemos haciendo, incluso si es contigo, para cubrirla. Siempre estamos buscando historias, entonces sí,  pararemos en la calle para escribir algo, entrevistar a un transeúnte o reunir información para un encabezado.
En la misma onda, no te enojes si nos llamas cerca del cierre de edición sugiriendo algún cariñito nocturno y nosotros digamos “tengo que terminar este artículo primero”. Eso puede significar horas, pero tendremos mucho tiempo después para pasar horas contigo.
5) No te decepcionaremos: Los periodistas son intensos, impulsivos, apasionados. Llevamos algunos de estos atributos a nuestras relaciones , haciéndolas un paseo entretenido por el cual vale la pena pagar. Nuestras vidas nunca son aburridas y son cada día diferentes.
Si las desventajas te estan asustando considera esto:
El hecho de que seamos inquisitivos significa que vamos a escucharte. Incluso cuando parezca una entrevista, estamos prestando atención a lo que tienes que decirnos. (Ver regla numero 1)
Escribiremos sobre ti porque eres una parte importante de nuestra vida y nos importas (Ver regla numero 2)
Nuestros cerebros son un recurso importante. ¿Alguna vez has salido en una cita con una persona atractiva y has deseado no haberlo hecho porque todo lo que dijeron fue, bueno, estúpido? Eso no te va a pasar acá (Ver regla número 3).
Sí, puede que pongamos el trabajo antes que tú, pero somos apasionados. No estás con un perdedor cuya vida va derechamente a ningún lugar y que está satisfecho siendo un mediocre. (Ver regla numero 4)
Ahí lo tienes, cinco cosas que deberías saber antes de salir con un periodista. Siéntete libre de añadir cosas a la lista, aclarar si es que se nos fue algo o dejar un comentario.
Divertido ¿no? 

Claudia Kompatzki. 

jueves, 25 de abril de 2013

Cuando estoy a punto de ahogarme, escribo.

A fin de año pasado mi vida se volvió un embrollo gigantesco, todo lo que había planeado se fue al tacho de la basura por una discusión sin mucha lógica ni base... quede mal con mi familia y mis amigos por ser terriblemente impulsiva.

En mi familia respondí unos mensajes con varias estupideces que hicieron a todos enojar y con mis amigos, cometí el "condoro" de hacer sufrir a uno de mis mejores amigos de ese momento por una estupidez casual. Conclusión mi fin de año fue una mierda gracias a mi.
Supuestamente me iba a ir de viaje a Machu picchu con una amiga y sus amigas, pero como las cosas no resultaron como debían de ser, me fui lejos de Chile a la casa de mi papá en estados unidos, lo cual realmente no puede ser considerado una vacación si debí quedar a cargo de mis 4 hermanos pequeños durante los tres meses que estuve ahí...

Destino o no, el bus que iba a Machu Picchu se volteó y una de las chicas que iba en el viaje murió por lo tanto nunca se pudo completar ese viaje soñado por muchos y quizás yo podría haber sido la chica que perdió la vida en el accidente, pero no estuve ahí.

Luego volví a Santiago, a la misma pensión universitaria que tanto odiaba en el fondo (aunque en reiteradas ocasiones me intenté engañar pensándola como perfecta)...  la universidad hasta el momento ha sido una real mierda, ya nada es lo mismo de antes, ni compañeros en los que puedo confiar me quedan...

Hace menos de una semana falleció uno de los seres presentes en esta tierra que más adoraba sobre muchas cosas, mi perro Rocko. Ok muchos deben pensar que ha de ser una estupidez querer tanto a un animal pero yo pase toda mi adolescencia con mi perro y muchas veces fue mi único compañero y paño de lagrimas y es por eso que aún no puedo aceptar que no este aquí.

Me he sentido más sola que nunca, he peleado interminablemente con mi papá por mail y me acaban de echar de la pensión de estudiantes que estoy por cometer el "grave error" de anotarme una vez en vez de dos al poner a lavar mi ropa el domingo. (menuda estupidez, ni que hubiera quemado la casa)

Me siento basura, estorbo y una molestia para mis padres y la sociedad. A veces me planteó ir donde una bruja para ver si me han hecho una magia negra o algo por el estilo porque no entiendo cómo todo me puede salir tan mal... estoy perdiendo la esperanza.

De todas formas si me llueve sobre mojado espero aprender a chapotear sobre el agua.



Claudia Kompatzki.



jueves, 18 de abril de 2013

Mujeres de ojos grandes - Angeles Mastretta

La tía Daniela se enamoró como se enamoran siempre las mujeres inteligentes: como una idiota. Lo Había visto llegar una mañana, caminando con los hombros erguidos sobre un paso sereno y había pensado: "Este hombre se cree Dios". Pero al rato de oírlo decir historias sobre mundos desconocidos y pasiones extrañas, se enamoró de él y de sus brazos como si desde niña no hablara latín, no supiera lógica, ni hubiera sorprendido a media ciudad copiando los juegos de Góngora y Sor Juana como quien responde a una canción en el recreo.

Era tan sabia que ningún hombre quería meterse con ella, por más que tuviera los ojos de miel y una boca brillante, por más que su cuerpo acariciara la imaginación despertando las ganas de mirarlo desnudo, por más que fuera hermosa como la virgen del Rosario. Daba temor quererla porque algo había en su inteligencia que sugería siempre un desprecio por el sexo opuesto y sus confusiones.Pero aquel hombre que no sabía nada de ella y sus libros, se le acercó como a cualquiera. Entonces la tía Daniela lo dotó de una inteligencia deslumbrante, una virtud de ángel y un talento de artista. Su cabeza lo miró de tantos modos que en doce días creyó conocer a cien hombres. 


Lo quiso convencida de que Dios puede andar entre mortales, entregada hasta las uñas a los deseos y las ocurrencias de un tipo que nunca llegó para quedarse y jamás entendió uno solo de todos los poemas que Daniela quiso leerle para explicar su amor.Un día, así como había llegado, se fue sin despedir siquiera. Y no hubo entonces en la redonda inteligencia de la tía Daniela un solo atisbo de entender qué había pasado.Hipnotizada por un dolor sin nombre ni destino se volvió la más tonta de las tontas. Perderlo fue una larga pena como el insomnio, una vejez de siglos, el infierno.Por unos días de luz, por un indicio, por los ojos de hierro y súplica que le prestó una noche, la tía Daniela enterró las ganas de estar viva y fue perdiendo el brillo de la piel, la fuerza de las piernas, la intensidad de la frente y las entrañas.


Se quedó casi ciega en tres meses, una joroba le creció en la espalda, y algo le sucedió a su termostato que a pesar de andar hasta en el rayo del sol con abrigo y calcetines, tiritaba de frío como si viviera en el centro mismo del invierno. La sacaban al aire como a un canario. Cerca le ponían fruta y galletas para que picoteara, pero su madre se llevaba las cosas intactas mientras ella seguía muda a pesar de los esfuerzos que todo el mundo hacía por distraerla. 


Al principio la invitaban a la calle para ver si mirando las palomas o viendo ir y venir a la gente, algo de ella volvía a dar muestras de apego a la vida. Trataron todo. Su madre se la llevó de viaje a España y la hizo entrar y salir de todos los tablados sevillanos sin obtener de ella más que una lágrima la noche que el cantador estuvo alegre. A la mañana siguiente le puso un telegrama a su marido diciendo: "Empieza a mejorar, ha llorado un segundo". Se había vuelto un árbol seco, iba para donde la llevaran y en cuanto podía se dejaba caer en la cama como si hubiera trabajado veinticuatro horas recogiendo algodón. Por fin las fuerzas no le alcanzaron más que para echarse en una silla y decirle a su madre: "Te lo ruego, vámonos a casa". 


Cuando volvieron, la tía Daniela apenas podía caminar y desde entonces no quiso levantarse. Tampoco quería bañarse, ni peinarse, ni hacer pipí. Una mañana no pudo siquiera abrir los ojos. 


-¡Está muerta! - oyó decir a su alrededor y no encontró las fuerzas para negarlo.Alguien le sugirió a su madre que ese comportamiento era un chantaje, un modo de vengarse en los otros, una pose de niña consentida que si de repente perdiera la tranquilidad de la casa y la comida segura, se las arreglaría para mejorar de un día para el otro. Su madre hizo el esfuerzo de abandonarla en el quicio de la puerta de la Catedral.La dejaron ahí una noche con la esperanza de verla regresar al día siguiente, hambrienta y furiosa, como había sido alguna vez. A la tercera noche la recogieron de la puerta de la Catedral con pulmonía y la llevaron al hospital entre lágrimas de toda la familia. Ahí fue a visitarla su amiga Elidé, una joven de piel brillante que hablaba sin tregua y que decía saber las curas del mal de amores. Pidió que la dejaran hacerse cargo del alma y del estómago de aquella náufraga. Era una creatura alegre y ávida. La oyeron opinar. Según ella el error en el tratamiento de su inteligente amiga estaba en los consejos de que olvidara. Olvidar era un asunto imposible. Lo que había que hacer era encauzarle los recuerdos, para que no la mataran, para que la obligaran a seguir viva.


Los padres oyeron hablar a la muchacha con la misma indiferencia que ya les provocaba cualquier intento de curar a su hija. Daban por hecho que no serviría de nada y sin embargo lo autorizaban como si no hubieran perdido la esperanza que ya habían perdido. Las pusieron a dormir en el mismo cuarto. Siempre que alguien pasaba frente a la puerta oía a la incansable voz de Elidé hablando del asunto con la misma obstinación con que un médico vigila a un moribundo. No se callaba. No le daba tregua. Un día y otro, una semana y otra. 


-¿Cómo dices que eran sus manos? - preguntaba. Si la tía Daniela no le contestaba, Elidé volvía por otro lado.-¿Tenía los ojos verdes? ¿Cafés? ¿Grandes?-Chicos - le contestó la tía Daniela hablando por primera vez en treinta días.-¿Chicos y turbios?- preguntó la tía Elidé.- Chicos y fieros - contestó la tía Daniela y volvió a callarse otro mes.- Seguro que era Leo. Así son los de Leo - decía su amiga sacando un libro de horóscopos para leerle. Decía todos los horrores que pueden caber en un Leo. - De remate, son mentirosos. Pero no tienes que dejarte, tú eres de Tauro. Son fuertes las mujeres de Tauro. - Mentiras sí que dijo - le contestó Daniela una tarde.-¿Cuáles? No se te vayan a olvidar. Porque el mundo no es tan grande como para que no demos con él, y entonces le vas a recordar sus palabras. Una por una, las que oíste y las que te hizo decir.

-No quiero humillarme.-El humillado va a ser él. Si no todo es tan fácil como sembrar palabras y largarse.-Me iluminaron -defendió la tía Daniela.- Se te nota iluminada - decía su amiga cuando llegaban a puntos así.

Al tercer mes de hablar y hablar la hizo comer como Dios manda. Ni siquiera se dio cuenta cómo fue. La llevó a una caminata por el jardín. Cargaba una cesta con fruta, queso, pan, mantequilla y té. Extendió un mantel sobre el pasto, sacó las cosas y siguió hablando mientras empezaba a comer sin ofrecerle. 


- Le gustaban las uvas - dijo la enferma.- Entiendo que lo extrañes.Sí - dijo la enferma acercándose un racimo de uvas -. Besaba regio. Y tenía suave la piel de los hombros y la cintura.-¿Cómo tenía? Ya sabes - dijo la amiga como si supiera siempre lo que la torturaba.- No te lo voy a decir - contestó riéndose por primera vez en meses. Luego comió queso y té, pan y mantequilla.- ¿Rico? - le preguntó Elidé.- Sí - le contestó la enferma empezando a ser ella. 


Una noche bajaron a cenar. La tía Daniela con un vestido nuevo y el pelo brillante y limpio, libre por fin de la trenza polvorosa que no se había peinado en mucho tiempo.Veinte días después ella y su amiga habían repasado los recuerdos de arriba para abajo hasta convertirlos en trivia. Todo lo que había tratado de olvidar la tía Daniela forzándose a no pensarlo, se le volvió indigno de recuerdo después de repetirlo muchas veces. Castigó su buen juicio oyéndose contar una tras otra las ciento veinte mil tonterías que la había hecho feliz y desgraciada.


- Ya no quiero ni vengarme - le dijo una mañana a Elidé -. Estoy aburridísima del tema.- ¿Cómo? No te pongas inteligente - dijo Elidé-. Éste ha sido todo el tiempo un asunto de razón menguada. ¿Lo vas convertir en algo lúcido? No lo eches a perder. Nos falta lo mejor. Nos falta buscar al hombre en Europa y África, en Sudamérica y la India, nos faltaencontrarlo y hacer un escándalo que justifique nuestros viajes. Nos falta conocer la galería Pitti, ver Florencia, enamorarnos en Venecia, echar una moneda en la fuente de Trevi. ¿Nos vamos a perseguir a ese hombre que te enamoró como a una imbécil y luego se fue?


Habían planeado viajar por el mundo en busca del culpable y eso de que la venganza ya no fuera trascendente en la cura de su amiga tenía devastada a Elidé. Iban a perderse la India y Marruecos, Bolivia y el Congo, Viena y sobre todo Italia. Nunca pensó que podría convertirla en un ser racional después de haberla visto paralizada y casi loca hacía cuatro meses.


- Tenemos que ir a buscarlo. No te vuelvas inteligente antes de tiempo - le decía.- Llegó ayer - le contestó la tía Daniela un mediodía.- ¿Cómo sabes?- Lo vi. Tocó en el balcón como antes.- ¿Y qué sentiste?- Nada.-¿Y qué te dijo?- Todo.- ¿Y qué le contestaste?- Cerré.-¿Y ahora? - preguntó la terapista.- Ahora sí nos vamos a Italia: los ausentes siempre se equivocan.Y se fueron a Italia por la voz del Dante: "Piovverà dentro a l'alta fantasía."


______________________

Encontré este cuanto dando vueltas en internet y debo confesar que me gusto mucho por que da esperanzas de dejar el pasado atrás en un momento en el cual necesito esa fuerza. 
Este cuento es parte de una seríe de ellos que se encuentran en el libro "Mujeres de ojos grandes" de Ángeles Mastretta, que retrata historias de mujeres con personalidades vigorosas que a menudo eclipsan a los hombres.  Después de leer el cuento y compartirlo en mi blog, claramente buscaré el libro para leerlo por completo y si encuentro otros de la misma autora, genial. 



Claudia Kompatzki

domingo, 24 de marzo de 2013

So long and goog night MCR

In my own ceremony "so long and good night My Chemical Romance" :( desde que entré a la universidad trate de olvidar la banda y todo lo que hice por ella... en fin mi adolescencia se resume en MCR: en el fan club, las juntas, las bandas, tocatas, fiestas bizarras, el concierto, mi apariencia de chica "Emo" que mi familia odiaba y todas esas cosas que ahora encuentro ñordas. MCR se separa. THIS IS THE END, I WILL ALWAYS REMEMBER THE GOOD TIMES ABOUT MY TEENAGER EPOCH, BUT SO LONG AND GOOD NIGHT MY CHEMICAL ROMANCE. pd: nunca conocí ni me casé con Gerard Way. :( pd2: esa foto es de los más emo que puedo lucir hoy :p

En fin este post es bastante personal y algo que quizás sólo yo y algunas otras personas que me conocen muy bien van a entender. 



Claudia Kompatzki

sábado, 23 de marzo de 2013

Te extraño, extraño.


Extraño despertar asfixiada por tu calor.

Extraño querer salir de mi cama y que me envuelvas con tus brazos y piernas de tal modo de que mi cara quede escuchando los latidos de tu corazón.

Extraño que seas el único al que le permito tocarme de ese modo y acariciarme, sin resistirme. 

Extraño tocar tus manos y ver tus ojos tratando de descifrar lo que estoy pensando. Sí, tus ojos azul mar caribe. 

Extraño tu espalda.

Extraño lo atrevido que eras, que siempre tenias ganas, que no importaba el lugar, ni quien nos estuviera mirando.

Extraño que no me importara ni el lugar, ni los demás, ni nada, sólo tu. 

Te extraño, extraño.

Una noche, una mañana, dos extraños, dos corazones, UN FIN.

Claudia Kompatzki